Los implantes dentales son tratamientos muy habituales, puesto que ofrecen dar una buena solución ante la pérdida de una o varias piezas dentales. Ser consciente de la importancia que tiene el mantener una buena limpieza implantes dentales es vital, ya que los implantes dentales son tratamientos que durarán muchos años y si se cuida una prótesis dental puede llegar a durar toda la vida. Por eso, es importante saber cómo limpiar los implantes dentales y cuidar su higiene, no solo para prolongar su vida útil, sino para prevenir y evitar posibles problemas bucodentales.

Importancia de una buena limpieza de los implantes dentales

El implante dental es un producto 100% bio-compatible que funciona exactamente igual que un diente natural, es más, una vez que haya pasado el tiempo de recuperación posoperatorio y ha cicatrizado correctamente, el paciente incluso llega a olvidarse que lleva un implante dental.

Al igual que los dientes naturales, los implantes dentales también requieren cuidados para que tengan una prolongada duración y puedan llegar a estar en toda tu vida. Sin embargo, si abandonamos estos cuidados los implantes pueden reducir considerablemente su durabilidad e incluso fracasar.

Para evitar tener complicaciones, lo recomendable es sostener una muy buena higiene dental, teniendo un especial cuidado en la zona donde se encuentra ubicada la corona artificial.

¿Como limpiar los implantes dentales?

Debemos pensar que los implantes dentales son como los dientes naturales y como tales, estos deberán de ser limpiados y revisados periódicamente.

Generalmente, las personas con prótesis tienden a notar como los restos de comida se acumulan con mayor facilidad en las zonas que se encuentran ubicadas entre las coronas sobre implantes. Esto sucede debido a que, tras la pérdida del diente natural, la encía se contrae y queda una pequeña concavidad entre la corona y el tejido periodontal.

La limpieza de la corona sobre el implante dental es similar a la del resto de los dientes naturales, con el cepillo que usamos habitualmente, debemos limpiar los dientes en forma de barrido y como mínimo tres veces al día o lo más aconsejable sería después de cada comida. Las zonas más complicadas de limpiar podrían ser las encías y los espacios interdentarios. Para ello tenemos que acudir a otras herramientas de higiene aparte del cepillo convencional.

Existen otros como los cepillos interdentales, también llamados interproximales, son mucho más pequeños que los habituales y por ello es un complemento ideal para la higiene bucodental. La forma que lleva, el cabezal cilíndrico, consigue eliminar la placa y restos de comida que se llegan a acumular entre las piezas dentales. Lo bueno de los cepillos interproximales es que hay en distintos tamaños de acuerdo al espacio interdental que hay entre cada diente.

El uso del hilo dental es esencial para prevenir enfermedades como halitosis, mal aliento, infecciones en las encías y caries. Para ello debemos sacar y cortar unos 40 a 45 cm de hilo dental, debemos dar tensión con los dedos para pasar el hilo frotando el borde de cada diente y así poder remover la placa bacteriana y restos de alimentos. Recomendamos hacer uso del hilo dental por lo menos 2 veces al día y principalmente antes de ir a dormir.

Los irrigadores bucales son otros de los elementos que limpieza oral, este es un instrumento de higiene que cuenta con un sistema de agua a presión para lavar la boca. Es muy útil para deshacernos de forma eficaz los restos de alimento en zonas de difícil acceso, así como las bolsas periodontales, pero también para limpiar el borde la encía y dejarlo libre de bacterias que nos pueden causar enfermedades. La presión del agua que sale del irrigador es regulable y resulta especialmente útil para personas que tienen implantes dentales o problemas periodontales.

consecuencias de una mala higiene para tus implantes

Los implantes no tienen por qué presentar problemas si el paciente hace caso a las instrucciones del profesional y cuida su higiene, así como sus hábitos. No obstante, las personas que no guardan una buena higiene bucal pueden sufrir una serie de inconvenientes tales como:

  • Acumulación de placa bacteriana y sarro dental

Una mala, incorrecta o insuficiente higiene bucodental podrá originar una acumulación de placa bacteriana sobre las superficies dentales e implantes. Con el tiempo, dicha placa bacteriana se calcificará y ello originará la existencia del sarro.

La acumulación de sarro es la primordial causa de las patologías periodontales como la gingivitis y la periodontitis. Además, esto puede provocar problemas no solo en las encías, sino también en el hueso de soporte y en la estabilidad de los implantes dentales. Cabe recalcar que la placa bacteriana es la principal causante de la aparición de caries en las piezas dentales.

  • Patologías periimplantarias

Podemos distinguir dos tipos de patologías periimplantarias que van a afectar a los implantes dentales: La mucositis y la periimplantitis. Ambas son aquellas patologías que afectan a la mucosa y al hueso de soporte de los implantes.

La mucositis es el proceso inflamatorio del tejido que rodea al implante dental, en su fase inicial esta patología puede ser reversible, si no es tratada correctamente puede derivar a una perimplantitis, en esta fase se conlleva de forma irreversible, llevando así a la pérdida del implante dental debido a que afectará las estructuras de soporte del implante. Para evitar llegar a tener estas patologías, se recomienda un correcto habito de higiene y la revisión periódica de tu clínica dental.

  • Rechazo del implante dental

El rechazo de un implante dental no es debido a una incompatibilidad en el organismo, sino es consecuencia de una incorrecta cicatrización de la encía. Esto se puede deber a diversos factores como el mal habito de higiene bucodental, el consumo de tabaco, o el desinterés por acudir a las revisiones pertinentes en la consulta dental.

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